La radiofrecuencia: el tratamiento estético que está causando furor

Para la medicina, la radiofrecuencia ha sido uno de los tratamientos por excelencia que han venido utilizándose durante más de 70 años, normalmente en técnicas de cirugía ínfimamente invasivas, en donde se han aplicado técnicas de crioablación o ablación por radiofrecuencia.

Entre las aplicaciones más comunes en los que la técnica de la radiofrecuencia tiene cabida encontramos el tratamiento de arritmias cardíacas o la lucha contra la apena del sueño.

Por su parte, cabe destacar otro concepto importante llamado “diatermia”, una técnica que se sirve del calor producido por la radiofrecuencia para emplearse en tratamientos de cirugía, de tal manera que se consiga producir la coagulación de los tejidos y se impida que estos últimos sangren durante la operación.

Además, a fin de cauterizar todos los vasos sanguíneos de forma que se prevea el excesivo sangrado, también se puede utilizar la radiofrecuencia para destruir verrugas, tumores o tejidos infectados. Por esta razón, es una técnica muy valiosa dentro del campo quirúrgico ya que permite diferentes aplicaciones.

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La radiofrecuencia como tratamiento de belleza

radiofrecuencia y celulitis mujeres

La radiofrecuencia, llevada a ciertos niveles en los que no se da la ablación, también es ampliamente utilizada a modo de tratamiento estético. Su objetivo principal es el de tensar la piel, reducir la celulitis, fomentar la lipólisis (pérdida de grasa) y promover la correcta cicatrización de los tejidos. Durante los últimos años ha sido una de las técnicas más utilizadas principalmente por sus increíbles resultados, por la no necesidad de intervención quirúrgica y por la facilidad a la hora de aplicarla.

La utilización de la radiofrecuencia para tensar y suavizar la piel reside en la producción de un calentamiento dado que viene en forma de energía, calentando así el tejido y fomentando la producción de elastina y nuevo colágeno subcutáneo, consiguiendo de esta manera que se eliminen en gran medida las arrugas de la piel.

En el cara, la radiofrecuencia facial es una alternativa excelente a otras técnicas más conocidas como puede ser el lifting quirúgico, así como otros métodos estéticos que a día de hoy también se encuentran en auge.

¿Cuáles son los beneficios de la radiofrecuencia?

A medida que nos hacemos mayores, muchos son los factores que entran en la ecuación del envejecimiento, ejemplo de ello es el estrés del día a día, los rayos ultravioletas o la contaminación medioambiental de las grandes ciudades.

Asimismo, conforme sumamos años, las células de nuestro organismo no funcionan al mismo nivel que lo hacían cuando éramos más jóvenes, en tanto que estas no estimulan de la misma manera la producción de nuevo colágeno, de fibroblastos ni de ácido hialurónico, todos ellos factores que nos mantienen la piel joven y tersa.

Lo anterior deriva en flacidez, líneas de expresión más marcadas y la aparición de las primeras arrugas. Así pues, la radiofrecuencia facial lo que intenta combatir y luchas son los síntomas del envejecimiento prematuro, consiguiendo suavizar y eliminar cualquier tipo signo que se haya producido con la edad.

Algunos de los beneficios fundamentales que nos puede aportar la radiofrecuencia son:

  • Producción mejorada de colágeno, ácido hialurónico y elastina.
  • Suaviza y mejora las líneas de expresión y las arrugas.
  • Rejuvenece el aspecto facial y reduce considerablemente el marcado de las arrugas.
  • Reduce significativamente la flacidez de la dermis.
  • Eliminación de la grasa localizada y efectos de la celulitis.

Efectos secundarios y contraindicaciones

radiofrecuencia-facial

Muchas veces este es uno de los apartados que más miedo da a la hora de someterse a algún tipo de tratamiento de belleza, independientemente de que implique cirugía o no.

En este caso, la radiofrecuencia es una técnica increíblemente segura, aunque no hay que descartar que, como en todos los tratamientos, cabe la posibilidad de que aparezcan algunos contratiempos, los cuales, en este caso, son bastante remotos.

Cabe destacar que la temperatura que utilizan los aparatos de radiofrecu
encia oscila entre los 39-40º, lo cual no deja de ser ligeramente superior a nuestra temperatura corporal.

Sin embargo, a pesar de que este calentamiento de la piel esté muy controlado y no suponga peligro alguno, no es de extrañar que se produzca un ligero enrojecimiento de la zona tratada y notemos alguna pequeña molestia después de habernos sometido al tratamiento. Sin embargo, estos “efectos secundarios” desaparecen por sí mismos a las pocas horas y, en el peor de los casos, a los 2 días.

Algunos de los efectos más comunes después de llevar a cabo la técnica son:

  • Enrojecimiento del área tratada.
  • Ligeras irritaciones.
  • Sensación de calor continuo (muy parecido al que se produce después de haber estado expuesto al sol)
  • Eritemas

Contraindicaciones

  • No exponerse al sol después del tratamiento o durante el tiempo especificado por el médico especialista.
  • No someter a personas de edad avanzada o niños.
  • Llevar a cabo el tratamiento siempre bajo la supervisión de un centro médico especializado o de la clínica adecuada.

Indicaciones

  • Recomendado para cuerpo, cara, cuello, glúteos y cualquier otra parte en la que se necesite reducir la grasa, suavizar las arrugas o mejorar las líneas de expresión.
  • Altamente eficaz para prevenir los efectos del envejecimiento prematuro.